
Horas de motor, grietas en el bastidor y sincronizados de la caja: las tres cosas que fijan el precio.
Pida el horómetro, no el odómetro. Un camión que estuvo dos años al ralentí en una cola marca pocos kilómetros y muchas horas.
Revise el bastidor detrás de la cabina y sobre el eje trasero. Una grieta reparada es aceptable si se perforó y soldó bien; una grieta tapada con pintura, no.
Pruébelo en frío. Una caja que rasca al meter segunda en frío necesita sincronizados, y en algunos modelos hay que sacar el motor.